Ejercicios para paralisis facial

En esta entrada vamos a ofreceros varios consejos para llevar a cabo ejercicios para paralisis facial, tanto central como periferica, que tantas personas sufren.

ejercicios para paralisis facial

Estos son algunos consejos que debéis tener en cuenta:

  • No se debe de incurrir en el error de que solo con realizar los ejercicios para paralisis facial que en este artículo se exponen, podemos olvidarnos de la ir a consulta con un especialista en el área, como un fisioterapeuta o un neurólogo. Teniendo en cuenta lo anterior, este artículo persigue como objetivo informar a aquellas personas que están presentando síntomas de paralisis facial por vez primera, o a ampliar el catálogo de opciones de aquellas que padecen de esta enfermedad, con lo que podrán ejecutar movimientos que impedirán el atrofiamiento de los músculos paralizados y que además contribuirán a su rápida sanación.
  • Tener paciencia. Aunque parece sencillo, la realizad es que muchas personas que tienen este padecimiento, se rinden con facilidad pues no consiguen resultados inmediatos, o enfocan su pensar a que las cosas no serán iguales. Tener este tipo de pensamiento no ayuda, por el contrario, entorpece y por consiguiente, se terminan abandonando.
  • No nos hacemos responsables por el uso indebido que se le dé a la información contenida en este artículo, pues solo se realizó para darle a entender a aquellas personas que, por cuestiones de tiempo, situación económica o social y creen que no podrán reparar el daño que han recibido, que hay muchas formas en la que pueden salir adelante. No debemos olvidar lo importante que son los profesionales en el área para obtener un diagnóstico claro y que contribuya a la adecuada recuperación.

Ejercicios para parálisis facial: Consejos previos.

  • Estimular la zona que se desea trabajar: Puede realizarse golpeando suavemente con la punta de los dedos los músculos que se desean ejercitar, al igual que se puedes utilizar objetos que posean diferentes texturas y temperaturas como por ejemplo elemento puntiagudos, compresas calientes y/o frías, cebillos, pellizcos, telas texturizadas, etc.
  • Estimular la zona a trabajar aplicando masajes en donde se sigue la dirección que posee cada músculo, incrementando la cantidad de sangre que se le provee gracias al favorecimiento del entorno venoso. Puede añadirse vibraciones con las puntas de los dedos.
  • Realizar los ejercicios para paralisis facial con la ayuda de un espejo contribuye a la corrección de errores en cuanto a su ejecución.
  • Evitar cuanto se pueda, ejercitar el lado del rostro que está sano. Esto se hace para que no obtenga más fuerza que el lado afectado, y por consiguiente estirando los músculos, con los que pueden adoptar una posición poco favorable.
  • Plan de entrenamiento: Se recomienda realizar al menos 10 repeticiones como mínimo de cada ejercicio por cada músculo buscando mantener la contracción durante 1 o 2 segundos. Mientras los músculos no posean la fuerza suficiente para realizar los ejercicios, se asistirán teniendo en cuenta el gesto y el sentido característico de cada movimiento. Cuando aumente su fortaleza, se dejaran de asistir y, al momento que logren una alta mejoría, se buscara mantener las posiciones por tiempo más prolongado, para aumentar tanto su fuerza como su resistencia. Se pueden realizar previamente ejercicios para cervicales o cuello para evitar lesiones.

Para que los músculos no queden muy fatigados, re recomendable que estos no se ejerciten más de 3 veces diarias. Si se sobrepasa este valor, se llegarían a obtener resultados contraproducentes.

Importante tener en cuenta:

– Debemos ejecutar los ejercicios tal cual se nos fue instruido durante las sesiones de fisioterapia. En caso tal que tengamos dudas, o sintamos que estamos realizando mal un ejercicio, lo mejor es dejarlo de lado, y en la próxima sesión consultar y aclarar las dudas.

– Recordemos que al iniciar el entrenamiento, podemos llegar a presentar molestias o dolores. Esto resulta ser muy normal pues se está trabajando una zona afectada, y a medida que continuemos con el entrenamiento, el dolor disminuirá su intensidad hasta desaparecer.

– Al igual que con los ejercicios tradicionales, se debe iniciar con un calentamiento que consistirá en una compresa caliente, o una bolsa con agua caliente en contacto con la zona afectada por 10 minutos, o en su defecto, comenzar con ejercicios de menor impacto y progresivamente aumentar su intensidad.

– Hacer solamente los ejercicios que fueron indicados.

– Ser paciente y constante. Es contraproducente esforzarse demasiado para obtener resultados más rápidos, y si se desiste no se podrá mejorar la condición.

No olvidar a la hora de realizar estos ejercicios

  1. Tener mucho cuidado con los repentinos cambios de temperatura.
  2. Cuidar los ojos de la resequedad en las noches usando lágrimas artificiales, y cuando se esté fuera, usar lentes para protegerlos del sol.
  3. Realizar los ejercicios tomando como apoyo un espejo y hacer de 10 a 15 repeticiones.
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COMENTARIOS:

  1. Adolfo

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